Se solicita a los alumnos que describan el envase, teniendo en cuenta la información de la etiqueta y la que les pueda aportar el profesor (consultar las referencias indicadas). En las figuras 1 y 2 se muestran esquemas de las dos bebidas comercializadas en los últimos años en España.
Se determina la masa de los distintos materiales y sustancias que constituyen el envase. Este proceso lo puede llevar a cabo el profesor, ayudado por una cuchilla que permita separar los distintos componentes.
Siguiendo las instrucciones del fabricante, ofrecidas en la etiqueta del producto, se activa el proceso químico que, dentro del envase, provocará el calentamiento. Se mide la temperatura alcanzada por la bebida y se solicita a los alumnos que calculen la temperatura teórica que alcanzaría la bebida. Para ello, deben conocer el proceso de disolución de sal o de reacción química implicado, y buscar en bases de datos fisicoquímicas valores como variación de entalpía de reacción o de disolución (según el tipo de bebida) y los calores específicos de las sustancias empleadas. Se debe aplicar la expresión: Q = m · C · ΔT, donde m y C son las masas y calores específicos, respectivamente, de cada tipo.
Se pide a los alumnos que comparen el valor de la temperatura obtenido experimentalmente y el teórico. En otras palabras, deben razonar sobre las aproximaciones realizadas en los cálculos (se supone sistema aislado, que los procesos químicos transcurren con un 100% de rendimiento, etc.).
También se solicita a los alumnos que razonen sobre el tipo de materiales empleados por el fabricante, en función de sus propiedades térmicas. Ver figura 3.
Finalmente, deben discutir las ventajas (Disponer de bebida caliente en lugares inhóspitos) e inconvenientes (mayor dificultad de reciclado y mayores costes (materiales, transporte,…) de este tipo de dispositivos.